Asuntos Familiares

Tomarse vacaciones es lindo. Pero de vez en cuando se presentan problemas que uno simplemente no se espera. Mi familia y yo nos vemos poco, yo trabajo y estudio así que sólo los veo en la noche; de todas formas tengo mi cuarto en el que casi siempre estoy solo, así que no interactuamos mucho. Pero no piensen que somos una familia desunida, para nada, sí tenemos nuestros típicos domingos familiares, pero aún así no es que andamos de aquí para allá.

Aquí sí andamos de aquí para allá.

Y es un poquito desesperante. Son cosas a las que uno no está acostumbrado, bromitas de mi hermana pequeña, el deseo de controlarlo todo de mi papá y la certeza de que el español es el idioma oficial de mi mamá. Yo soy el traductor oficial del viaje así que la frase que más digo es "-How much?". Lo más difícil es tener que regatear con la gente del Barrio Chino y pedir todo lo que cualquier miembro de mi familia desee ya que soy el único que habla inglés, aunque les diga como decir "water", igual me toca ir.

¡Y además tengo que convivir en un misma habitación, con el desorden, el movimiento y el ruido! En la noche mi familia tiene un encantador juego llamado "el que se duerme al último, no duerme", es la triste realidad de una familia donde TODOS roncan. El primer día perdí yo, pero ayer ya me puse pilas. Quiero mucho a mi familia, pero uno se cansa del "¿qué es esto?", "dile que no", "dile que sí" ,"cómprame", "llévame", "pásame" "tradúceme", entre otros muchos.

Va a ser una larga semana.