7 de Mayo, el día maldito

El sol brilla a través de mi ventana listo para despertarme antes de que estuviera lista para levantarme de la cama, pero ya ni modo. Son aproximadamente las nueve de la mañana, mis padres se alistan para viajar a Salinas y descubren que la llanta de emergencia ha sido robada quién sabe desde cuando, se arriesgan a partir de casa dejándome con el perro en la casa.

- Tengo ganas de cocinar, un pollito Bourbon suena bien- me dije. Ignoraba que había empezado el día maldito e ilusa pensé que saldría todo bien, en especial en un día que aparentemente iba a ser muy bueno. En fin, el pollo salió medio malo a pesar de que otras veces me había quedado muy bien la recetilla aquella, al perro le encantó y yo me lo tuve que comer igual camuflado entre pan y mayonesa.

Llega Lj al rato, con el Playstation, las dos palancas, una muñequita de Rei Ayanami para regalarme y una barra de chocolate con almendras, ¿qué podría salir mal? Que las fuerzas del universo se las arreglarán para que surja una discusión de la nada. - Vamos a tomar helados, salgamos de aquí- decido finalmente.

Mis padres vuelven antes de que podamos salir y mi madre nos dice apenada: - Falleció Otilino Tenorio. Encendemos la tele y lo vemos con la máscara de Spiderman, nos apena la noticia con esa extraña tristeza que uno siente cuando muere alguien que aunque no has visto nunca sientes que conoces. La tristeza no dura demasiado y salimos de casa.

- Antes del helado vayamos a comprar el regalo de mi mamá - menciona LJ, yo apruebo la idea. Que el mall esté repleto el día anterior al día de la madre y que nos debamos parquear en el último piso no es nada sorprendente en realidad, por suerte la transacción compra-venta fue tan rápida que pudimos huir de aquel atiborrado lugar en cuestión de minutos.

Camino a la heladería, Lj orilla el carro para conversar un rato, habíamos planeado tener un día medio romanticón y nada estaba saliendo como pensamos. Lj vuelve a girar la llave para emprender la marcha, pero estábamos en plena noche del día maldito, por lo que, el carro no prendió.

Observamos pasar los carros en espera de que aunque sea el carro de Más Seguridad nos pare bola, estábamos botados y lejos de todo. Lj al teléfono: - Blue Meanie, estamos botados, ven a ayudarnos-, a los pocos minutos llega Blue Meanie... a pie. - ¿Qué hacemos?- cuestiono. -Pedir ayuda a un taxi- responde Blue Meanie.

Nada, pasaron los minutos y el chocolate con almendras que decidí comerme casi entero en la tarde hacia estragos en mi estómago. Desesperada por mi situación propongo empujar el carro, los chicos se cansan y el puerco carro sigue muerto, es obviamente un problema de bateria y no queda más remedio que llamar a Don Silver, el padre de LJ, señor estricto pero colaborador que tardó en llegar mientras cada minuto me imaginaba lo lindo que sería tener un baño cerca, finalmente nos encontró y nos jaló.

Llegamos a la oficina de Don Silver, los guardias se apresuran a ayudarnos a buscar bateria nueva, yo entro corriendo a las oficinas donde alguna vez conocí a muchos pero esa noche no estaba nadie conocido, pregunto por un baño y finalmente lo encuentro. Soy una mujer feliz nuevamente.

Convencidos de nuestra mala suerte aunque con bateria de reemplazo decidimos dirigirnos a mi casa de nuevo. Ahora sí, con Blue Meanie de compañía conectamos ese Playstation y agradecimos estar en un lugar seguro. Entonces, mi madre entra a mi cuarto y nos cuenta: - Justo cuando ustedes se fueron una camioneta se ha parqueado en el espacio que dejaron, le robaron todo a la señora del primer piso-, aparentemente nadie de mi edificio los vio, la familia salió a comer helado y a los 15 minutos estuvo de vuelta para encontrarse con su casa vacia.

Era el colmo, cosa tras cosa había ocurrido en un mismo día, decidimos definir al 7 de mayo como un día maldito y nos quedamos en camita viendo Shrek 2. Terminó la película y era más de media noche, un extraño alivio nos recorrió, el día había muerto, empezaba el 8 y empezaba con sonrisas renovadas.

¿Creen que es posible que un día simplemente esté marcado para que se expandan más energías negativas que otro? ¿O es simplemente cuestión de muchas coincidencias negativas que se juntan ante nuestros ojos y nos hacen creer que hay días en los que lo mejor es quedarse en casa?